Lo que aprendemos construyendo
Artículos sobre cuándo compensa desarrollar software a medida, cómo se decide y qué sale mal por el camino. Sin humo y sin listas de diez tendencias.
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Nos ha llegado un correo pidiendo cambiar el número de cuenta de un proveedor
Cómo es la suplantación de proveedor y el fraude del CEO, por qué cuelan sin tener nada de sofisticado, qué hacer si ya habéis pagado y la única medida que los corta de verdad.
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Un cliente nos ha mandado un cuestionario de seguridad y no sabemos contestarlo
Qué suelen preguntar los cuestionarios de seguridad de un cliente grande, qué puedes contestar con lo que ya tienes, qué hay que montar antes de decir que sí y por qué mentir en uno sale caro.
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Tenemos copias de seguridad, pero ¿alguien ha probado a restaurarlas?
La diferencia entre tener copia y poder volver a trabajar: qué es probar una restauración de verdad, cada cuánto, qué se descubre al hacerlo y por qué una copia que el ransomware alcanza no cuenta.
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Se va alguien de la empresa: qué hay que hacer con su correo y sus accesos
La baja de un empleado, que casi todo el mundo hace a medias: qué se cierra el mismo día, qué pasa con su buzón y sus ficheros, los accesos que nadie recuerda y por qué una lista escrita vale más que la memoria.
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Qué incluye el mantenimiento de un software a medida (y qué no)
Por qué hay que mantener algo que ya funciona, qué entra y qué se presupuesta aparte, y qué pasa de verdad si decides no contratarlo.
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Software a medida o un programa estándar: cómo decidirlo sin equivocarse
La pregunta correcta no es «a medida o de catálogo», sino cuánto os separa de lo estándar. Cuándo gana cada uno y el coste que casi nadie compara.
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¿Quién se queda el código fuente de un desarrollo a medida?
Lo que significa de verdad que «el código es tuyo», las tres cláusulas que hay que mirar en el contrato y qué pasa el día que cambias de proveedor.
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Pasar de Excel a una aplicación de gestión: cuándo compensa y cuándo no
Las señales de que la hoja se os ha quedado pequeña, qué ganáis y qué perdéis al convertirla en una aplicación, y cómo se migra sin parar la empresa.
Cuéntanos qué tienes que construir.
Una llamada de treinta minutos y te decimos si es un proyecto para nosotros o no. Sin presupuesto de veinte páginas.